domingo, septiembre 06, 2026

BIRRIA

 Desperté con un sueño menos macabro. No contaré detalles, lo escribí a mano y me gustó hacerlo. No cabe duda que los días han ido vistiendo de colores no casuales, hoy en lo particular la visita de mi madre hizo del fin de semana un recuerdo atesorable. Contemplo las canciones, la birria que mi hija cocinó de una manera espectacular no pudo hacer más que brindarnos una felicidad muy añorada. Al menos a mí me resucitó los ánimos, hay días así de maravillosos donde mi salud no es obstáculo. Vivir con disautonomia no es algo que me encante, he aprendido a aceptarla, a conocerla, a integrarla como una compañera algo incómoda que va cediendo mientras yo la trate mejor cada día. 

      Entonces hoy fue un buen día, ya no quiero volver a sentirme como sobreviviendo, como apenas respirando, como reclusa de mi propia condición. Me rindo a lo que suceda mientras el aquí y el ahora sean aliados. Agradezco a mis gatitos por hacerme los minutos y las horas más fáciles, a mis hijas por ser quienes son, el orgullo me rebasa y el amor lava cada día los dolores acumulados. Desintoxicarme de personas, de situaciones, de calamidades e infortunios es el destino que me forjo. Gracias Max por tus consejos mágicos. Gracias a César O. por habérmelo presentado. Gracias a esos tinterosos que saben ser personas de pan y miel. Gracias a mi cuerpo que por lo que veo, tampoco es del team -rendirse-.

     Lo que marca el calendario va llevándome de la mano a los pasos siguientes. Adelantarme no es opción, estancarme tampoco. Así que bueno, el cambio huele a flor de manzanilla por las noches, a lavandas por la tarde cuando el sol castiga un poco, a menta para anochecer agusto. Voy con la vida, sobreviviendo, viviendo y saboreando lo mejor que puedo cada plato que la señora serendipia guste servirme, hoy tocó birria. 


Nadia Arce

6 de septiembre 2026


No hay comentarios.: